Gracias a la alianza que desde hace cuatro años mantienen la Fundación BBVA y Arbio Perú es posible la protección de 64 hectáreas de bosque primario en la cuenca del río Las Piedras en la región de Madre de Dios.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio, se valora el esfuerzo de ambas instituciones por resguardar los pilares el ecosistema con acciones tangibles que preserven la vida en el planeta.
La importancia de un bosque primario radica en sus características. No se trata de una zona de reforestación o de árboles jóvenes, sino de un bosque antiguo y funcional.
Antigüedad es vida
Un bosque primario constituye un sistema maduro e irremplazable, donde existen árboles centenarios que acogen una red de biodiversidad que solo puede existir bajo el velo protector de la naturaleza intacta.
La ventaja que ofrecen estos grandes árboles, como el Shihuahuaco (Dipteryx ferrea) o la Manchinga (Brosimun alicastrum), para la conservación de la biodiversidad son diversos, pero pueden resumirse en tres condiciones vitales.
Son un refugio de cientos de especies que no podrían sobrevivir en bosques secundarios o degradados.
Ofrecen estabilidad del ciclo hidrológico, pues a través de su transpiración, bombean miles de litros de agua a la atmósfera diariamente, alimentando los flujos de lluvia que favorecen el equilibrio climático.
Finalmente, la protección que ofrece la frondosidad del bosque evita la erosión del suelo y mantiene el microclima húmedo que favorece la regeneración de la naturaleza.
El verde protector
Además, un bosque antiguo acumula carbono en el suelo profundo durante siglos y en la robusta biomasa de sus árboles centenarios. Mantener este carbono es necesario para evitar un impacto irreversible en el clima global.
Los bosques primarios o antiguos son un escudo térmico activo. Ante el calentamiento global, enfrían la superficie y producen la humedad que regula las lluvias de las que depende la vida en otras regiones.
La defensa de las hectáreas de bosque que realizan la Fundación BBVA y Arbio Perú garantiza que la diversidad genética se conserve frente al grave peligro de la deforestación y la tala ilegal.
La Amazonía no es un recurso aislado, sino el gran motor climático del planeta. El valor de la naturaleza reside en su permanencia. Proteger los bosques más antiguos es una prioridad de supervivencia ecológica global.
Salve selva
El Día Mundial del Medio Ambiente fomenta acciones tangibles como la conservación de la selva amazónica. Convoca el compromiso de la Fundación BBVA y Arbio Perú en la protección de 64 hectáreas de bosque primario en la cuenca del río Las Piedras en Madre de Dios.
Un compromiso real y de largo plazo, garantía de un futuro para el planeta.